El guaro de la música clásica, Alirio Díaz

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El mundo artístico se enluta este martes, con la pérdida física del maestro Alirio Díaz, destacado guitarrista clásico y músico Venezolano.

Díaz oriundo de Carora, residía desde hace algunos años en Roma, Italia. Precisamente allí falleció en horas de la mañana el 5 de julio del 2016 a sus 92 años de edad.

Alirio Díaz Leal nació el 12 de noviembre de 1923 en La Candelaria, caserío caroreño del Estado Lara, Venezuela. Octavo hijo de padres campesinos, demostró ya en la infancia sus aptitudes musicales y una espontánea curiosidad por todo lo que es cultura. A los dieciséis años abandona bruscamente el hogar paterno empujado por los deseos de vivir y estudiar en Carora, donde sigue sus estudios de 4°, 5° y 6° grado en la Escuela Federal Graduada Egidio Montesinos. Es cuando conoce al carismático luchador social, intelectual y periodista Cecilio (Chío) Zubillaga Perera, quien será el primero en descubrir la vocación fundamental de Alirio Díaz y quien hasta sus últimos años logró verlo como un artista realizado.

Siempre obedeciendo a los mandatos espirituales de Don Cecilio, con su guitarra, sus libros y sus profesiones, viaja a Caracas en septiembre de 1945. Al ingresar a la Escuela Superior de Música José Angel Lamas estudia Teoría y Solfeo con Pedro A. Ramos, Historia y Estética de la Música con Juan Bautista Plaza, Guitarra con Raúl Borges y Armonía con Primo Moschini y Vicente Emilio Sojo. Como ejecutante de clarinete es acogido en las filas de la Banda Marcial dirigida por el Maestro Pedro Elías Gutiérrez, mientras el Maestro Sojo lo incorpora en la fila de los tenores del renombrado coro Orfeón Lamas. Pero su subsistencia quedó resuelta cuando los músicos populares de la esquina de la Torre y de la magnífica orquesta de Cesar Viera en la Radio Tropical lo llaman para trabajos profesionales, a lo cual se añádió un pequeño subsidio que, gracias al maestro Sojo, le fue otorgado por el Ministerio de Educación Nacional.

En el transcurso de sus  actividades Díaz fue tomando conciencia del alto valor de las manifestaciones musicales populares, y siguiendo las huellas de Vicente Emilio Sojo, en sus viajes a Venezuela dedicaba gran parte de su tiempo a la recopilación de cantos de origen popular, muchos de los cuales, luego de cuidadosas armonizaciones guitarrísticas, eran -y siguen siéndolo- interpretadas ante públicos de todo el mundo. De las mismas quedan ediciones y grabaciones discográficas. También hay que mencionar las investigaciones realizadas desde un punto de vista musicológico sobre el mismo argumento popular, gran parte de las cuales están publicadas en su libro Música en la vida y lucha del pueblo venezolano, en diversos periódicos y revistas venezolanas, y en su obra autobiográfica Al divisar el humo de la aldea nativa.

Actualmente Díaz vivía en Italia. Cada año ofrecía un curso de perfeccionamiento en la ciudad de Alessandria (Turín), en donde lo declararon Ciudadano Honorario, En 1987 la Organización de los Estatutos Americanos le concedió el Premio Interamericano de Música

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