Carlos Soto, un Master Chef con mucha Devoción

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Chef Carlos Soto

Por: araquewilmerww

Carlos Enrique Soto Campos mejor conocido como el Chef Carlos Soto inspira tranquilidad desde el primer momento en que lo conoces, a pesar de lo ajetreado que es su día a día, las múltiples ocupaciones a que está sometido y a la gran responsabilidad que lleva sobre sus hombros por la formación de los aspirantes a Chef que ingresan al Centro Educativo Instituto de Artes Culinarias Carlos Soto, cuya sede se encuentra ubicada en la Carrera 19, de la cual ya han egresado más de 1.500 profesionales en la materia.

Luego de recorrer el mundo compartiendo saberes de la alta cocina, éste guaireño de nacimiento, pero barquisimetano de corazón se quedó bajo el cielo crepuscular para cumplirle una promesa a la Divina Pastora, a quien lleva prendada en su ser como ninguno. Su devoción por la Pastora de Almas se ve reflejada en cada paso de su andar personal, familiar o profesional. No concibe el mundo sin la intervención de ésta advocación mariana cuyo significado es más que conocimientos, cultura, ciencia, amor o plenitud de vida.

A los 7 años empieza a preparar sus primeros platos, y a a los 12 estaba egresando de las aulas del INCES como cocinero, por lo que está seguro “nació” para los fogones, tiene más de 4 décadas haciendo lo que más le gusta y casi 15 años con el Instituto Culinario, lugar con el que piensa continuar hasta que Dios y su virgencita adorada se lo permita.

Concibe la cocina larense como algo muy particular. Respeta las opiniones, pero define su estilo como “una conjunción de cocinas de puertos” ya que en nuestra región han confluido platos que ingresaron desde los Puertos de La Guaira, Puerto Cabello o Maracaibo y como muchos han sido modificados o experimentado ciertas variaciones, por lo que exige respeto para sus orígenes y agradece cuando sus colegas tratan los platos con sencillez, sin petulancia.  Si bien es cierto que en la intimidad de su hogar se inclina por “las brasas” como consecuencia de sus experiencias vividas en el Sur del Continente Americano, insiste en que todo buen cocinero debe ser polifacético, manejar diferentes técnicas  y debe aprender a manejarse entre lo dulce y lo salado.

Es exigente, detesta el descuido o la pésima elaboración de cualquier alimento, así como del servicio que puedan prestar los espacios dedicados a atender comensales. No le importa pasar por odioso o desagradable con tal pueda expresar su descontento cuando el servicio no es de calidad, y menos sin los responsables intentan justificar sus desaciertos por los problemas económicos actuales. Ha vivido situaciones así en carne propia y no duda en asesorar para que otros no sufran estas decepciones y gocen de buena atención y el trato que se merecen, porque el cliente no está pidiendo, está pagando,

Quien conoce al Chef sabe que se trata de una persona con gran corazón, un venezolano de los que no necesita que una Ley u Ordenanza Pública le indique que la acción social o la solidaridad hacia el prójimo  deben estar emparentadas con una empresa o persona. Para el, y su familia son actos naturales. El poder compartir, el poder ayudar o colaborar con los desposeídos o de menos recursos económicos es algo que siempre ha formado parte de su vida. Durante el año, junto a su familia, trabajadores, estudiantes y allegados realiza actividades como el “sopazo” o el “sardinazo” por ejemplo, con la finalidad de brindar un poquito de felicidad a tantas personas que lo requieren, sin esperar a cambio un beneficio como publicidad o reconocimiento público.

Cuando le pedimos una receta para combatir la actual situación país no dudo en responder: “Se requiere la cantidad necesaria de amor por el prójimo, igual dosis de humildad, integración y desprendimiento para lograr obtener el venezolano de hace 20 años atrás. Es de suma importancia recuperar el sentido común, alejarnos del dolor. Un dolor que lo estamos expresando en rabia. Una rabia que estamos llevando fuera de nuestras fronteras”

Su esposa, y sus pequeñas Karla y Antonella, son su razón de vida, la manera y la forma de ser de Carlos Soto. Intenta no cometer ningún desatino que lleve a incomodarlas, a exponerlas, a hacerlas sentir mal, porque no soportaría saber que puedan sufrir por una actitud inadecuada de su parte.

En nuestro país estaría dispuesto a apoyar una cátedra de gastronomía a nivel de Educación Básica o en las Universidades nacionales, a fin de exaltar los valores de nuestros platos frente a la culinaria mundial, a la vez que serviría como medio para combatir la antítesis de lo que representan los comedores de nuestros centros educacionales tan desasistidos.

Desde @soylarense aplaudimos a éste barquisimetío que, como pocos, ha demostrado su amor y apego por ésta tierra inigualable. Nuestro agradecimiento.

Autor: Wilmer Araque

Tw: @waraque1

IG: @araquewilmerww

Fuentes consultadas:

Entrevista personal con el Chef Carlos Soto, realizada el día 18 de julio del 2018 en las instalaciones del Centro Educativo Instituto de Artes Culinarias Carlos Soto.

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